Corredores biológicos
Un corredor biológico es un espacio geográfico limitado que constituye un pasaje contínuo entre los ecosistemas y los hábitats naturales o modificados. Asegura el mantenimiento de la diversidad biológica a través de la facilidad de migración y dispersión de fauna y flora, afirmando así la conservación a largo plazo de estos dos últimos.
Esos corredores constituyen una estrategia utilizada en conservación para enfrentar el problema de la fragmentación de los hábitats provocada por las actividades industriales como agricultura, reforestación industrial, urbanización, etc.…
Los corredores biológicos sirven de complemento o de zona de amortiguamiento para los parques tradicionales, garantizando la comunicación entre diferentes espacios protegidos.
El Corredor Mesoamericano
El Corredor Biológico Mesoamericano es un esfuerzo multinacional para conservar la conectividad ecológica a través del istmo centroamericano. Ocho países (Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Salvador, Guatemala, Belice, Honduras y México)se encuentran involucrados por medio de la Comisión Centroamericana del Ambiente y Desarrollo para mantener el paisaje de conservación del área.
A través de este esfuerzo, estos gobiernos han acordado facilitar el diseño de los corredores biológicos entre sus áreas protegidas, para permitir la fluidez genética entre las poblaciones de especies y así prevenir su degradación y posible extinción.
Costa Rica ha destinado muchos de sus recursos para la protección y conservación del ambiente. En 1999, estableció un programa de reforzamiento para el corredor biológico mesoamericano. El objetivo general es facilitar el establecimiento de un programa nacional de diferentes pequeños corredores biológicos que formarían puentes entre los diferentes espacios protegidos.
El Corredor Biológico Volcánica Central Talamanca (CBVCT)
De una superficie de 11400 hectáreas, se ubica entre las provincias de Cartago y Limon, y dentro de las areas de conservación Cordillera Volcanica Central, Amistad Pacifico y Caribe e involucra los siguientes cantones: Turrialba, Jimenez, Paraiso y Alvarado de Cartago, Siquirres, Matina y Guacimo de Limon.
Su objetivo es mantener la conectividad biológica entre diversos bosques privados y nueve areas silvestres protegidas tales como el Parque Nacional Barbilla, el Parque Nacional Tapenti Maciso de la Muerte, el Parque Nacional del Volcán de Turrialba, el Parque del Monumento Nacional de Guayabo, las zonas protegidas del Valle de Tuis, el de la reserva privada de Vida Silvestre La Marta así como territorios indígenas cabecares.
Alberga más de 601 especies de aves, 169 especies de mamíferos, 73 de reptiles y 46 de anfibios.